Universidad Marista de Querétaro

La Universidad Marista de Querétaro, institución de inspiración cristiana, asume los principios filosóficos y pedagógicos de la Congregación de los Hermanos Maristas, plasmados en su ideario. Proponemos la formación y el desarrollo de profesionistas comprometidos con el país a través del "SER PARA SERVIR".

La Congregación de los Hermanos Maristas fue fundada por San Marcelino Champagnat en 1817. Fue un hombre que se adelantó a su tiempo, "formar buenos cristianos y virtuosos ciudadanos", fue el lema con el que Champagnat diseño una pedagogía para formar íntegramente a sus alumnos y que después de casi doscientos años sigue vigente; el humanismo cristiano y la formación cívica son los ingredientes esenciales en la educación Marista.

Con presencia mundial que respalda el trabajo académico de la Congregación Marista que se extiende a 77 países. Más de 100 años nutren la experiencia educativa en México, en 120 primarias, secundarias, preparatorias, normal y universidades, instituciones reconocidas por su calidad educativa, además de atender bajo estos principios, regiones marginales de la Sierra Tarahumara, los Altos de Chiapas, Mixteca Alta, Zona Zapoteca, Montaña de Guerrero y las Huastecas. En el Estado de Querétaro la educación marista tiene presencia desde 1945.

Misión

La Universidad Marista de Querétaro se propone como misión la formación de profesionales al servicio de la sociedad, productivos y con amor a la patria; dotados de capacidad de juicio e innovación, de convivencia solidaria y de reconocimiento a los valores de justicia, libertad y democracia y a los derechos humanos de toda persona, sin distinciones.
Para lograr su misión La Universidad Marista de Querétaro, sustenta los objetivos:

  1. Formar integralmente a sus estudiantes conjuntando: preparación profesional, sensibilidad social y convicción del sentido trascendente de la vida.
  2. Formar profesionales que orienten sus conocimientos y aptitudes hacia un auténtico servicio a la comunidad en la que están insertos.
  3. Desarrollar un modelo educativo que integre fe, cultura y vida; buscando equilibrio entre conocimientos y habilidades científicas, tecnológicas y humanísticas que preparan para formación de vida y el ejercicio de la profesión, con aquéllos que apoyen su realización como ser humano.
  4. Integrar una comunidad universitaria cimentada en relaciones de respeto a la persona, en que la participación de todos sea una realidad.
  5. Contribuir a divulgar el conocimiento científico, tecnológico y humanístico en el país.

Visión

Manifestamos como ideal objetivo, el ser una institución educativa de calidad académica reconocida y compromiso social auténtico.

Valores

Convencidos de la dignidad de la persona, tenemos el humanismo cristiano, como principio rector; sustentamos como valores fundamentales la justicia, la paz, la libertad, la apertura y la fraternidad. Que se expresan en servicio, trabajo, responsabilidad individual y social, respeto, honestidad, sensibilidad a la expresión personal, trascendencia, pluralismo y apertura a la unidad armónica, dignidad de todo ser humano y búsqueda permanente de la verdad; todos ellos englobados en la integridad. Somos congruentes con nuestros orígenes y con la filosofía expresada en nuestros Principios, Fines y Objetivos. Como institución, nuestra Universidad, fiel al mensaje evangélico; se reconoce pluralista y busca la verdad permanente.

Como universidad católica, la Universidad Marista de Querétaro busca dar respuesta a las interrogantes que la sociedad y el individuo plantean sobre la naturaleza humana.
El sello distintivo de la institución es la apuesta por la persona en su dimensión individual y social, en razón de ello, ofrece una educación integral e integradora que promueve el compromiso ético y moral, el servicio a los demás, el amor a la verdad y al trabajo, el interés por el estudio, la dedicación a la profesión y la fe en la familia.

El objetivo de la Universidad es contribuir a formar buenos cristianos y virtuosos ciudadanos, siguiendo las enseñanzas de Marcelino Champagnat, quien al conformar el primer Instituto Marista se propuso conciliar las enseñanzas de Cristo con la comprensión y transformación del entorno social, político y económico. Como herederos de Champagnat, recuperamos sus enseñanzas y las ajustamos al momento histórico actual, organizando nuestro Modelo Educativo en tres niveles: Filosófico, Pedagógico y Didáctico.

En lo filosófico, entendemos que el Ser Humano es un sujeto inacabado que cuenta con un enorme potencial para conocer y transformar el entorno que lo rodea, respetando su propia dignidad y la dignidad del Otro. Es una filosofía que se sintetiza en el lema de la Universidad: “Ser para Servir”.

En lo pedagógico, entendemos que un Humano consciente de su ser para sí y ser para el Otro, sólo puede aprender en relación con los otros, es por ello que identificamos en el humanismo una perspectiva que valora la acción de la persona, en lo individual y lo colectivo, y le permite transformar sus condiciones de existencia, logrando una vida digna, siguiendo la propuesta de Paulo Freire (2002): no se educa a la persona para el mundo, es el mundo, la realidad que precisa ser cambiada fomentando un pensamiento que no se deja confundir por las visiones parciales de la realidad, que busca, por el contrario, los nexos que conectan uno y otro punto, uno y otro problema.

En el sociocognitivismo encontramos un paradigma que nos permite transitar de una educación bancaria a una educación basada en el diálogo; de las estrategias centradas en el profesor, a las estrategias que identifican al estudiante como protagonista del proceso educativo; del currículo rígido al flexible. El sociocognitivismo propone identificar cómo aprende quien aprende, reconocer los procesos que usa para aprender, así como las capacidades y destrezas necesarias para aprender.

En el plano didáctico, trabajamos con el Modelo T de planificación didáctica propuesto por Martiniano Román (2004). Consideramos que el Modelo T es una herramienta que nos permite plasmar las intencionalidades cognitivas dentro de secuencias didácticas que comprenden capacidades y destrezas, así como los valores y actitudes como fines, mientras que los contenidos y las técnicas de aprendizaje son los medios para lograr los objetivos.

La planeación, se inicia a partir de la definición de los propósitos, éstos son los fines esenciales o directrices que definen la razón de ser, naturaleza y carácter de cualquier grupo social. El ejercicio de la planeación, implica la determinación de prioridades, programas y proyectos que permitirán el desarrollo institucional.

La definición del Plan de Desarrollo Institucional ha considerado la participación de cada las áreas, direcciones, departamentos y/o coordinaciones de la Universidad, quienes han aportados comentarios y propuestas para la elaboración y diseño del presente documento, garantizando con ello el cumplimiento de los programas y proyectos establecidos.

Asimismo, se realizaron encuestas de opinión en la Comunidad Universitaria, en ella estudiantes, docentes y administrativos aportaron sus puntos de vista y evaluaron las diferentes tareas y áreas de la Universidad, a partir de ésta, se han obtenido propuestas para establecer los ejes prioritarios del Plan de Desarrollo Institucional.